| Algunas
personas son como niños ignorantes, y deben ser educados hasta alcanzar la madurez. Otras
son como enfermos, y deben ser tratadas con cuidado y cariño. Ninguna es mala ni
perversa. No debemos sentir repulsión hacia estos pobres niños. Debemos tratarles con
gran bondad, enseñando al ignorante y atendiendo cuidadosamente al enfermo. Pag
43, (en el Segundo Principio)
(La
Sabiduría de Abdul-Bahá) |